Andrew Will fue fundada por Chris Camarda con la idea de resaltar la pureza del terruño y la elegancia innata del vino. Trabaja con viñedos históricos de Washington, elaborando mezclas de inspiración bordelesa que reflejan fielmente el carácter de cada sitio. Su filosofía se basa en la observación, la paciencia y una intervención mínima en bodega. Para Chris, el vino no se trata de poder ni de técnica, sino de equilibrio y expresión: mostrar el alma del lugar y la historia que cada cosecha cuenta.